Wednesday, November 30, 2005

Encuentro con el poeta Tom Raworth en la British Library

Hoy en la tarde me junte con el poeta ingles Tom Raworth (en la foto). Además de tener ganas de conocerlo, mi misión era una sola: entregarle el libro de poemas “Lyrics” de mi amigo Sergio Coddou (alias Ello). Planeamos juntarnos en la entrada de la British Library a las 16:30. Llegue casi 20 minutos tarde. Le explico a Tom Raworth que soy amigo de Sergio de hace casi 12 años cuando fuimos compañeros en el Instituto de Letras en la Universidad Católica. En aquellos tiempos, le explico, Sergio me pasaba a buscar en su Escarabajoverde en la mañana. Aunque escuchaba el bocinazo para partir, casi siempre seguía durmiendo un rato más porque Sergio me esperaba durmiendo también dentro del auto. Fue así como siempre llegamos tarde a clases. En este caso, no me sorprendió llegar tarde para entregar el libro de Sergio a Tom en Londres.


Tom Rawroth esta acompañado de un amigo que trabaja en la British Library: Ulli Freer. Los tres nos vamos a tomar un café en la cafetería de la biblioteca. En la cola, cuando llego el momento de pagar desenfunde, sin dudar, un billete de 5 librasYo invito”, dije. Tom Rawroth respondeplease, your my guest”. Ok, guarde el billete. Tom es amable y tranquilo, usa bastón y un pequeño aro en la oreja izquierda. Vive en Cambridge. Esta de visita en Londres porque viene a una inauguración de un Archivo Sonoro de Poesía en la British Library. Qué coincidencia, le digo “en el bus venia sapeando el diario del vecino y me llamo la atención esa noticia: archivo sonoro de poesía”. Nos reímos. Tom Rawroth es un poeta que lo descubres conversando, en su forma de pensar. Le pregunte: “Que haces en Cambridge?” me dijo “bueno, nada” . Solo un gran poeta puede dar esa respuesta. Nuestro dialogo es ágil. En el momento oportuno, después de comentar las paredes y el archivo de la biblioteca, saco de mi mochila el libro de Sergio. Tom comprende el momento mágico y saca su maquina de fotos, el flash captura el momento: Lyrics a las manos de Tom Raworth. Guarda el libro rápidamente.


Quise decir algo acerca del libro pero Tom quiere conversar: “Sergio es muy detallista...me ha enviado varias versiones de las traducciones que hace de mis poemas”. Detallista. No pude evitar imaginar a Sergio pintándose las uñas o algo así. Sobre Lyrics quise comentar que es mejor la poesía como escritura para la música, recordando la critica de Elvis Cotello sobre los articulo o ensayos sobre música: “write about music is like dance about architecture”. En ese momento ya estábamos hablando de poesía. Ulli Freer me pregunta por Martín Gabbins y Andrés Anwandter. Me siento como en casa. Hablamos del mundo de la poesía en Londres y Santiago. Tom me pregunta por la universidad y la vida en Londres. Le comento mis modos de subsistencia. Mas tarde hará un comentario donde vincula las nuevas formas de comunicarse por Internet, el hecho de encontrarse aquí en Londres, no conocer a Sergio en persona y mis viajes a comprar verduras los domingos a Brick Lane. Solo un poeta puede pensar de ese modo.

Le conté de los proyectos de CasaGrande y le lleve de regalo algunos ejemplares de la revista, de los poemas de los bombardeos. Cuando hablábamos de los bombardeos, el amigo de Tom, Ulli Freer pego un salto un el cielo: “¿Dubrovnik!? Yo estaba en esa ciudad hace unos años cuando cayeron unas cosas del cielo, tengo unos en mi casa…fue en el verano, no?”. “ what!?”, le muestro los poemas, son los mismos. Nos matamos de la risa: otra coincidencia solo posible con la poesía. Ulli Freer me explica que su señora es Croata y que recordaba esa noche cuando cayeron los poemas y tomo unos del techo de casa.


Cuando finalizamos el café habían pasado demasiado cosas en tan poco tiempo. Acordamos una visita a Cambridge, seguir en contacto y Ulli Freer me prometió un tour por las bodegas de la British Library, los espacios subterráneos con más profundidad de Europa.


Me despido de Tom Rawroth y de Ulli Freer como si fuéramos amigos de toda la vida. Tom Rawroth me entrega un libro para Sergio. Nos sacamos una última foto sentados en el libro-sillón de la entrada de la British Library (la ultima foto). Volví a la casa contento y tranquilo. Una sensación extraña sólo posible con la poesía.



4 comments:

Bárbara Avello Vega said...

jejeje.... quer genial el libro-sillon

CaNo said...

mmm...pura sincronia guaton. admirable momento for sure. london suma y sigue veo. abrazo.

Anonymous said...

mamon

Olga Sotomayor Sánchez said...

Cristobal
Buscando tu mail o el de cualquiera que participa en Revista Casagrande, llegué al blog de Sergio Coddou y luego a tu blog (pero ya te he escrito un mail). Este post me pareció interesante aunque leyéndolo me entró una duda. Dices que entregaste ejemplares de la revista. Hasta donde yo sabía, Casagrande es una revista virtual o no?
Bueno el post, buenas las fotos, precioso el libro sillón