Wednesday, November 02, 2005

Un Tratado sobre la Ambicion

Filosofemos.

Creo que valdría la pena reflexionar y escribir un tratado acerca de la ambición humana. Esa capacidad incurable y violenta de extenderse en el tiempo. Esa energía que tantos imaginan como un aceite natural para vivir o que tratan con eufemismos técnicos como ‘ser emprendedor’ o ‘ser soñador’, o bien, como cualquier expresión que justifique la ampliación y la competencia. No podria ser un libro de economia.

Carl G. Jung con justa razón decía que el ego debía crecer lo suficiente como para dar una solidez básica a las personas. Necesitamos el ego y su ambición para enfrentar el mundo.

Creo que la ambición fue lo que me trajo, finalmente, a Londres. Y aquí estoy, habitando y viviendo lo que alguna vez fue una ambición. Lo interesante es que no es como imagine que iba a ser. La ambición, además de ser imprecisa, puede llegar a ser cualquier cosa. Esta imperfección de la ambición es la que hace de los sueños, monstruos. Para ser justos digamos que la puntería de la ambición es general en vez de particular.


No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.


Estos versos de Fernando Pessoa en la voz de Álvaro de Campos, son esos versos que uno dice: Wao.

Los sueños nos adormecen. El soñador es un hombre dormido. Necesitamos un tratado de la ambición, que sea un verdadero antídoto para comprenderla y domesticarla. Un balde de agua fría que nos despierte de nosotros mismos.


1 comment:

Anonymous said...

Muito sábia tua colocação ma friend. Ambicionamos muito nessa vida. E o mais sábio é quando nos damos conta que nossos pensamentos são imprecisos e ambicionamos de forma errada. Londres é mais que um diploma e o reconhecimento dos amigos e família uma vez que voltamos. O que Londres tem de bom é exatamente aquilo que jamais pensávamos um dia encontrar. O que devíamos ambicionar mesmo chama-se ‘o acaso’, esse sim nos apresenta coisas boas e também ruins. Jamais pensei em fazer amigos chilenos em Londres. Minha ambição hoje é tê-los junto comigo daqui pra frente, esteja onde eu estiver.