Hoy en la tarde me junte con el poeta ingles Tom Raworth (en la foto). Además de tener ganas de conocerlo, mi misión era una sola: entregarle el libro de poemas “Lyrics” de mi amigo Sergio Coddou (alias Ello). Planeamos juntarnos en la entrada de la British Library a las 16:30. Llegue casi 20 minutos tarde. Le explico a Tom Raworth que soy amigo de Sergio de hace casi 12 años cuando fuimos compañeros en el Instituto de Letras en la Universidad Católica. En aquellos tiempos, le explico, Sergio me pasaba a buscar en su ‘Escarabajo’ verde en la mañana. Aunque escuchaba el bocinazo para partir, casi siempre seguía durmiendo un rato más porque Sergio me esperaba durmiendo también dentro del auto. Fue así como siempre llegamos tarde a clases. En este caso, no me sorprendió llegar tarde para entregar el libro de Sergio a Tom en Londres.
Tom Rawroth esta acompañado de un amigo que trabaja en la British Library: Ulli Freer. Los tres nos vamos a tomar un café en la cafetería de la biblioteca. En la cola, cuando llego el momento de pagar desenfunde, sin dudar, un billete de 5 libras “Yo invito”, dije. Tom Rawroth responde “please, your my guest”. Ok, guarde el billete. Tom es amable y tranquilo,
Quise decir algo acerca del libro pero Tom quiere conversar: “Sergio es muy detallista...me ha enviado varias versiones de las traducciones que hace de mis poemas”. Detallista. No pude evitar imaginar a Sergio pintándose las uñas o algo así. Sobre Lyrics quise comentar que es mejor la poesía como escritura para la música, recordando la critica de Elvis Cotello sobre los articulo o ensayos sobre música: “write about music is like dance about architecture”. En ese momento ya estábamos hablando de poesía. Ulli Freer me pregunta por Martín Gabbins y Andrés Anwandter. Me siento como en casa. Hablamos del mundo de la poesía en Londres y Santiago. Tom me pregunta por la universidad y la vida en Londres. Le comento mis modos de subsistencia. Mas tarde hará un comentario donde vincula las nuevas formas de comunicarse por Internet, el hecho de encontrarse aquí en Londres, no conocer a Sergio en persona y mis viajes a comprar verduras los domingos a Brick Lane. Solo un poeta puede pensar de ese modo.
Cuando finalizamos el café habían pasado demasiado cosas en tan poco tiempo. Acordamos una visita a Cambridge, seguir en contacto y Ulli Freer me prometió un tour por las bodegas de la British Library, los espacios subterráneos con más profundidad de Europa.
Me despido de Tom Rawroth y de Ulli Freer como si fuéramos amigos de toda la vida. Tom Rawroth me entrega un libro para Sergio. Nos sacamos una última foto sentados en el libro-sillón de la entrada de la British Library (la ultima foto). Volví a la casa contento y tranquilo. Una sensación extraña sólo posible con la poesía.








