Vivo en una pieza con forma de “L”. Mi cama esta en el vértice de los dos corredores y mira a la única ventana que tengo. Afuera: el patio interior de la residencia. Estoy en el cuarto y ultimo piso. Desde aquí veo los cuervos y las palomas. Me concentro en la L. De pronto descubro el sentido de esta forma: Life, London, Love, Long. Vivir en una letra es tan particular como estar dentro de una canción o de un libro.
El otro día salí apurado de mi pieza a una fiesta en Hammersmith. Vana de Grecia me invito a carretear con sus amigos brasileros. Una casa inmensa. En el patio de atrás: árboles, palmeras, mesa de ping-pong, fogata, instrumentos y una tropa de amigos carreteando y parrillando al ritmo de una tarde de verano. No conozco a nadie, pero nadie sabe que soy de Chile. Tampoco nadie sabe que vivo dentro de una L y menos que estoy sorprendido por el despliegue escénico de la fiesta. Mi amigo Jouse no pudo venir. Tenia visitas de Chile:“pesan los amigos cuando vives fuera” me dijo Hermann, un pintor chileno, en Paris para navidad. La fogata arde y yo tomo vino chileno. Hay cuatro botellas de Casillero del Diablo. Un ingles que habla español con acento cubano me mete conversa. Cuando se entera que soy chileno me rebalsa el vaso de Casillero del Diablo. La L se come a la R en Cuba. Lo descubro cuando dice “Velda” en vez de “Verdad”.
Voy a jugar Ping-pong con Eva de Milan –Italia-. Es economista y vive hace 4 años en Londres. Trabaja en Bank. Eva tiene mi edad y nació una semana antes que yo. Le cuento mi parentesco, el origen de mi familia a orillas del Lago Como en Milan. Sonríe y comprende mi aire de Milanes. Somos acuario. Ella es rubia. Mientras jugamos Ping-Pong ella me describe mis tierras que no conozco. Me parezco a Eva como me parezco a mi destino con la letra L. Ese orden propio y personal detrás de las cosas; donde también estamos si dejamos de pensar.
Pasaron las horas y llego la noche, el salmón a la parrilla y una pandereta a mi mano derecha, la cual batí como brasilero dando vueltas por la fogata. La banda improvisada duro más de 1 hora. Me devolví a mi pieza con un vaso de vino blanco cantando por Hammersimth. Primera vez que me duermo en un bus de Londres desde que llegue hace casi 11 meses. Me despierta un mensaje de texto al celular. Es Vana que me escribe: “Adra!! (hombre en griego), Do you think I am Brazilian?...see you in Greece”
Me bajo del Bus con la sensación que soy griego e irlandés. Ya es de día en Londres. Entro a mi pieza y me pregunto antes de caer dormido “¿Habrá escogido la L estar entre la K y la M?”.
2 comments:
Gran crónica Cirigol... un saludo desde "Cile"... el culo del mundo
Eres tu really? Por qué nadie me dijo que estabas aquí si llevo tiempo ya insistiendo en que debieran decirte que te aparecieras por estos lares? Qué bien leerte en british. Te echamos de menos!
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