Hace algún tiempo me dio por conocerme a mi mismo. Esta motivación vino de la mano con la imperiosa necesidad de conocer Londres. Sobre todo cuando descubrí que mas que una ciudad, Londres es un planeta.
Empecé por escribir mis sueños. Apenas me levanto reproduzco sobre un cuaderno el relato de mi sueño matinal. A continuación reproduzco lo que soñé el sábado 09 de Julio:
Empecé por escribir mis sueños. Apenas me levanto reproduzco sobre un cuaderno el relato de mi sueño matinal. A continuación reproduzco lo que soñé el sábado 09 de Julio:
“(…) vengo en un avión, un medico me hace masajes en el pecho, me dice que podría tener sangre de narices…aterrizo en un lugar a buscar pega (trabajo), la pega es en Brick Lane (famosa calle de Londres, entre otras cosas, por su pasado musulmán y sus restoranes hindúes). La pega es para hacer hamburguesas, el dueño me entrevista, es argentino. En la entrevista me hace una adivinanza sobre Japón y los futones, un acertijo relacionado con el brócoli (…)”
Comprendo mi sueño. No hay necesidad de latear con los cruces que podría construir con cada frase. Prefiero fijarme en esta fragmentación sin sentido que soy (y somos cada uno).
La inmensidad inconexa que soy hacia dentro es análoga a la inmensidad sin sentido que es Londres: este planeta de luz oblicua y desigual, de no más de 60 W.
¿Cual es mi luz?
No conozco el nombre ni el número que pueda definir la cantidad de W que tengo. Podrían ser miles. Soy un horno. Mi cuerpo sufre de temperaturas desiguales. A veces hierve mi pecho y la espalda la tengo helada. New Cross, mi barrio, es igual. Mi pieza es un horno y cuando salgo a la calle, afuera hay viento y hace frío.
Esto de conocerse. Recuerdo unos versos de mi hermano Adán Méndez:
La mejor terapia es andar en micro
la cabeza en alta y los ojos cerrados
como dijo Delfos: conocete a ti mismo.
3 comments:
uff post onírico cirilo
the london fog is pervasive
hoy almorcé con negro prieto en tvn y nos acordamos de ti
un gran abrazo, espero nos veamos cuando vengas para las fiestas
Cirilo: espero el prometido mail... un abrazo
sergio
Hermano qué fuerte: ¡estás soñando con hamburguesas! Freud quedaría desconcertado. Debes estar pasando por una experiencia espiritual muy tremenda.
Post a Comment