Tuesday, June 13, 2006

Yo ¿Un furioso Ciclista?



Aunque nunca me destaque ni en los deportes ni para hacer gimnasia, he tenido particulares obsesiones con el ejercicio físico. La principal fue correr hasta morir los 800 metros planos en el examen de gimnasia en el colegio.

La última vez la recuerdo como si fuera ayer. Fue en la mañana, esta nublado y hacia frío. Cuando partió la carrera, los primeros 200 metros los hice suave para encontrarme con mis pulmones y mi ritmo. Respiraba uno, dos, nariz, boca, uno, dos. Así hasta los primeros 400 metros, es decir, la primera vuelta a la pista. De ahí sabia que venia lo peor: última vuelta. Puse la vista en un punto fijo, y comencé a picar. Todo se me había olvidado. No se si cerré los ojos, pero el mundo se me había olvidado. Uno, dos, nariz, boca, nariz, boca, un, dos. Ampliaba las zancadas. De pronto un rayo de inspiración me inflo el pecho y corrí. Puta que corrí. Corrí y corrí. Furioso. Con el pecho inflado. Un-dos, un-dos y la palma de las manos tiesas. Corrí y sentí que me desvanecía, pero seguí. Corrí y veía la meta. Una voces se me cruzaban diciendo “corre hueón!, corre!” un-dos, un-dos. Dale-dale, daleconchatumadre: un-dos, un-dos. Cuando cruce la meta el profesor pego un grito: “Bianchi! ¡2 minutos, 28 segundos!!!”. Había batido mi último record en casi 10 segundos. Wao.

Entonces caí en un estado metafísico y vomite todo el desayuno. Vomite y vomite. Furioso. Nada me importada, 2 minutos, 28 segundos. No sé si me desmaye pero termine en la enfermería recostado en la camilla. Mareado y pálido pero hinchado de orgullo, miraba a la enfermera que discutía con mi profesor de cómo nos hacia correr tan temprano.

Nunca más volví a correr los 800.

En la universidad descubrí mi olfato goleador. Tuve otra obsesión deportiva y trabaje de psicólogo en el Centro de Alto Rendimiento. Trabaje con Gimnastas, Escaladores, Yudocas. Con un equipo completo de Básquetbol. En los municipios de Recoleta y Santiago trabaje con más de 100 niños que jugaban tenis de mesa (Ping-Pong). Les enseñaba técnicas de relajación.

Bueno, aquí en Londres me compre una bicicleta. Tengo que cambiarle una rueda y arreglarle los frenos. No ando en Bici hace no se cuánto. Pero aquí estoy. Listo para volar por la ciudad. Furioso. De regreso a las pistas, como le dicen.

9 comments:

Malayo said...

MIra chago, se puede escribir acá.

Pez Alfombra said...

Hermano, deja la bici. Deja el futbol. Haz lo que sabes hacer, por favor.

Anonymous said...

Se parece al test de cooper que cada semestre debíamos rendir en mi colegio. Este test lo hacíamos en una pequeñísima cancha enrejada, lo que resultaba en 150 vueltas y una sensación de estar convicto en alcatráz, de orbitar, de ebriedad, agua sucia al quitar el tapón. Con un amigo corríamos en sentido contrario al del curso para ver si hacíamos retroceder al cronómetro.
-nostálgico-

Anonymous said...

Tiger, quero deixar registrado que esse post da bici foi um dos que eu mais gostei desse blog. Esse eh o meu amigo, obstinado e, o memlhor, maluco, ate chegar ao ponto de vomitar. Siga sempre assim. Un abrazo fuerte hueon!

Anonymous said...

hey - q me has hecho reir en alto- es mas un me sigo sonriendo.

Anonymous said...

Dale campeón ¡llegar a la meta!... siempre he pensado que los deportistas tienen una extraña relación con el dolor y los límites de la mente y el cuerpo.
Vivo con un deportista y nunca he logrado entender esa obsesión por sobrepasar sus musculos, tendones y corazón.
Cuando está más de cuatro días sin hacer ejercicio las piernas, los brazos y el abdomen le empiezan a saltar, así como espasmos, sobre todo en la noche... 'sindrome del pescado frito'.
Ojo

Anonymous said...

hermano, por miedo a ser censurado en tu blog, me voy a limitar a mandarte un gran abrazo a la distancia y no a hablar de tu olfato goleador..!!! suerte con la bici y despacio por la ruta....

Javiera Leonor said...

Jijiji. Buen elemento la cleta, esta que te presento aquí era la Biciel:
http://www.fotolog.com/calmona/?pid=10653916

me la hurtaron del patio, después tuve a la yegua, pero esa me la robaron también, tenía una campanita, snif.
Ahora ando a dos pies, con bototillas.

No te accidentes, nomás: la vocalista de Stereolab falleció andando en Bici, qué horror. Bueno, tú cuídate.

Posmo said...

ponte tu ipod. te leemos de stgo