Wednesday, February 01, 2006

Hace 10 años




En esta foto tengo 22 años. Estoy con Javiera González Mañes. Con ella tuve mi primera relación intensa y larga. Pololeamos dos años.

Un año y medio después que terminamos, la Javiera murió en la tragedia del avión Faucett en Arequipa-Perú, en el verano de 1996, donde murieron 40 chilenos que andaban de vacaciones.

Con la Javiera teníamos carácter distinto, pero muchas cosas en común. Nos gustaba ir al cine, conversar y compartíamos el mismo interés por la cultura. Leíamos juntos poesía. Éramos amigos, también ingenuos y un poco rebeldes. Con ella viví casi todo por primera vez. Incluso la muerte, porque no es lo mismo enterarse que alguien murió, que perder a alguien, que se ha sumado contigo, a la vida.

(Confieso que dude en hacer este posteo. El límite entre lo privado y lo estrictamente personal me cuesta diferenciarlo. Tal vez el asilamiento que a veces tengo en Londres me ha permitido salirme de libreto)

Creo que mi vida tuvo un giro gigante después de su muerte. Aunque confieso que dimensione todos estos hechos, algun tiempo después. Durante los años siguientes, visite a su familia para navidad y cada 19 de Julio, que era el día de su cumpleaños, iba al Cementerio General a saludarla. Recuerdo que cuando cumplió 19 le regale un video donde yo aparecía haciendo miles de cosas, entre ellas, tocando guitarra, llamándola por teléfono, comprando en el supermercado y disfrazado de viejo pascuero en un centro comercial de Santiago en pleno invierno. Recuerdo también que con el poeta Martin Bakero, una noche, salimos a buscar a nuestros amores. Yo fui donde la Javiera y después de casi una hora de dialogo en la puerta de su casa, le regale una rosa amarilla y me fui. Cuando empezamos nuestra relación, casi 1 año después, tenía guardados los pétalos de esa rosa en un sobre.

Nada trágico es para siempre. Aunque parezcan eternas, las experiencias duras, nos cargan de una curiosa fuerza. El mismo año de la tragedia, en 1996, comenzamos con mis amigos del colegio el proyecto CasaGrande y la publicación del primer numero de la revista. También entre a los talleres de poesía de la Fundación Neruda donde conocí a Julio y Santiago, con ellos fundamos la banda Los Muebles.

En fin, una tormenta de energía. Una mutación que se eleva sobre ese agujero que dejan las pérdidas. Después de 10 años, puedo verla mas claramente, como ordenándose en el tiempo y en mi memoria, a las puerta de los 33. Aquí en Londres.

5 comments:

vuestro poet said...

estos post son los que valen bro.
gracias.

mg

Malayo said...

feliz cumpleaños hermano. Acá van unas energías desde Malasya: TSSSSSSsssssssszzzzzzzzzzzzz

Anonymous said...

gran sir, ¿como no acordarnos de esa filmación, cuando llegué a tu casa con cámara en mano a filmar un día de tu vida para que se la regalaras a Javiera?
Lindo recuerdo sir, ¿te acuerdas de la fiesta en la casa de clarck clavel? En la que mientras nosotros estábamos arriba de los postes de la casa, Javiera fue a buscar el video para que lo viéramos, pocos días antes de desaparecer... Magnífica persona.
My brother sir, estos recuerdos me dieron ganas de compartir unas cañitas contigo, ¿cuando cruzamos el canal de la mancha? mándame tu cuernófono en casa. Un abrazo,
Bak

Javiera Leonor said...

Hola. No se porqué, pero llegué acá. Estuve leyendo varias cosas y las encontré muy simpáticas, bonitas. Ojalá que no lo pases mal allá en Bretaña, te deso buenas cosas, entre esas felices 33. Eso nomás, pasaba por aquí y me dieron ganas de saludar. Chao.

Anonymous said...

distinguido poeta...tal vez la solucion sea no oponer ninguna resistencia...? y! claro que cuesta...

me conmueve tu blog, no hay problemas en contar tus cosas personales siempre que sea de manera intima...y por lo demas, las unicas cosas que valen son aquellas que llamamos personales...las otras? son impersonales, las cuenta cualquiera...y para eso no hace falta un blog. gracias por compartir la intimidad...claro que cuesta en este mundo (y londres es gran escenario para ello!) andar con la lagrima en el borde del ojo. pero mejor andar trayendola ahi que en el fondo del alma. asi al fin termina por caer. JMT